viernes 6 de noviembre de 2009

Frases estupidas y otras tonterias....


Luego, cuando estén con 30 años y no se puedan ni mover, entonces se arrepentirán de lo que han hecho, pero entonces ya será tarde y no habrá vuelta atrás y entonces... todos sufrirán...

El sol se escapa entre mis dedos...

Tu reflejo en el espejo...
Lo ves borroso, lo ves aguado...
no lo distingues bien, no sabes quién es,
no eres tú, de eso estás seguro...
O a lo mejor sí...
El espejo se rompe,
los pedazos caen al suelo,
cortantes... dolorosos...

Creo que tampoco te aprecias, porque tú vales mucho y es algo que siempre hay que recordar...

Porque hoy... la locura es lo que nos salva!!!

Arañas en la pared... Bocas selladas... Luces encendidas... ¿Sabes? Solo he dicho tonterías...

domingo 1 de noviembre de 2009

Drawing a lapiz

Holaa!!! Bueno pues hoy solo quería enseñaros este dibujito que hice el viernes, inspirado en una canción que se llama "La flor más puta" de Extremoduro. Siento el nombre de la canción, pero es lo que hay. A mi me ha encantado el resultado final. Espero que a vosotros también os guste. Besitoss!!!

sábado 24 de octubre de 2009

¿Seguro?...

Siempre te vi llegar, en mis sueños, en todos ellos. Con tu estilo perenne, con tu pelo negro suelto y tus ojos grises, entrecerrados. Con aquella personalidad propia de heroína de historieta que yo siempre había deseado tener y que no tenía.
Tú eres mi reflejo, pero eres lo que yo nunca he sido, eres igual que yo, pero al mismo tiempo eres muy distinta... Dos personas diferentes, ¿seguro que somos la misma?

jueves 24 de septiembre de 2009

Charlotte (La Princesa Charlie y el Mago Van Hallen): Retazos 2


Después de dos años, después de dos largos años, volvía a contemplar aquella ciudad que tanto me había gustado y que ahora me daba miedo pisar porque sabía que en algún lugar la encontraría. Suspiré y comencé a bajar lentamente hasta llegar a las fronteras del lugar. Había cambiado bastante, ahora unos enormes muros de piedra fría se extendían encerrando a la ciudad en sí misma. Después de esperar algunos segundos unos guardias me abrieron la gran puerta de madera y me dejaron pasar. Caminé tranquila y lentamente, mientras pensaba las palabras adecuadas, hasta el castillo. Sabía perfectamente que el rey y la reina de Aerith estarían al tanto de mi llegada y de mi propósito en aquella ciudad, pero aun así, no podía evitar el sentirme culpable y mal aunque no tenía ningún motivo en concreto.
Finalmente llegué al castillo y alcé la cabeza para contemplar con asombro lo sombrío que estaba desde la última vez que había visitado aquel lugar. Unos guardias con sus vestiduras grises me abrieron las puertas de palacio y un hombrecito de poco más de metro y medio que me esperaba en el interior, me guió hasta la sala en la que los reyes se sentaban en sus hermosos tronos de terciopelo rojo y oro.
-Bienvenido sea, Van Hallen.- me saludó el rey poniéndose en pie. Le hice una reverencia. –Esperábamos vuestra llegaba…
La reina me sonrió y le dediqué a ella también una reverencia. Me incorporé y miré al rey a la cara. Él clavó sus ojos oscuros en mí y sentí como me taladraban por dentro.
-La custodia de nuestra hija le ha sido entregada, parece ser que a los Superiores no les basta con nuestra guardia.- me explicó el rey.
Todo aquello yo ya lo sabía. Me lo habían explicado los Superiores, pero aun así escuché atentamente lo que tenía que decirme y lo que él consideraba importante que yo supiera.
-Supongo que estará al tanto de lo ocurrido con la Princesa.- continuó.
Asentí y esperó unos segundos. No desvió su mirada de mí y continuó hablando.
-No solo está en sus manos la vida de nuestra hija, Van Hallen, sino la de todo nuestro pueblo, porque si usted fracasa, nosotros también. Téngalo en cuenta.
Asentí una vez más. Todo aquello comenzó a pesar más y más sobre mi cuerpo y mi conciencia. Hice una reverencia y estaba dispuesto a marcharme, pero en aquel mismo momento pasó por mi lado un torbellino de cabellos rubios que corrió hacia el altar y abrazó al rey. Abrí los ojos de par en par, sorprendido. Quise marcharme en aquel mismo momento o mejor aun, que me tragara la tierra. Era demasiado cobarde para enfrentarme a aquella situación sabiendo lo que ya sabía.
-Hija, no has saludado a tu nuevo Protector.- le recriminó su padre.
-Padre, ya le he dicho que no necesito…- dijo mientras se giraba hacía mí.
Dejó su frase inacabada al verme y su rostro feliz se metamorfoseó. Primero algo de tristeza pasó por él, rabia y finalmente se quedó en la indiferencia.
-Te presento al mago Van Hallen.- dijo finalmente su padre. -¿Os conocíais?- preguntó entonces mirando mi cara.
-¡Para nada!- se apresuró la Princesa en contestar. –Nunca nos habíamos visto.
Entornó los ojos para mirarme y me di cuenta de que no era tan vulnerable como me había creído en aquel momento. El rey la miró durante unos segundos, pero ella no apartó su mirada de mi persona. Mostré una media sonrisa en mi rostro, de autosuficiencia y miré al rey nuevamente.
-Si me disculpáis su majestad, me retiraré.- le dije haciendo una reverencia.
Él alzó la mano y me dejó marchar en paz. Me giré nuevamente y me tele transporté hasta la puerta que me hacía salir de aquella habitación. Sonreí para mí mismo y me convencí de que todo lo que había sucedido había sido para ella un juego de niños y en cierto modo, ella lo era.


Holaa!!! Bueno pues nada, que hoy os traigo otro retazo de Charlotte (La Princesa Charlie y el Mago Van Hallen), que espero que os guste y que me comentéis mucho. Bueno ahora ya han comenzado las clases, así que no estaré tan a menudo como me gustaría. Besitoss a todos y que paseis un buen viernes y un lindo finde!!!

jueves 17 de septiembre de 2009

La Caja de Pandora: Retazos.


Yo correteaba por el jardín junto con mis hermanos Lenice y Anne. Jugábamos a ser seres mitológicos, ángeles y demonios. Mi madre estaba sentada en una butaca viéndonos correr, sonriente, siempre sonriente. Mi padre, un poco más alejado, contemplaba la escena, satisfecho.
-¡Vamos ángeles! ¿A que no lograréis vencerme?- nos gritó Lenice.
Anne y yo corrimos hacia él. La mirada de mi madre tan luminosa en aquel momento, la cual no pude apreciar hasta que la hube perdido, reflejaba su dolor interior, pero mientras mayor era su dolor, más grande era su felicidad. Ella nos llamó para comer la merienda. Me sentó en sus muslos y me acarició el rostro, jugueteó con mis hermanos también y luego, se calló.
-Mira Pan, éstas son tus alas y con ellas, puedes volar lejos, muy lejos, evadirte de la realidad y vivir feliz, por eso, a partir de ahora, serás Alas, nuestro pequeño ángel salvador.- me había dicho mi madre.

Holaa!!! Bueno pues hoy un mini-retazo de una historia también a medio terminar. Espero que os guste. Pues nada, que os lo paséis bien. Besitoss!!!
P.D.: Desde aquí me gustaría felicitar a mi amiga Carmela (http://www.carmelalaestrellada.blogspot.com) ya que hoy es su cumple. Felicidadesss!!!!!

lunes 14 de septiembre de 2009

OrPhass: retazos 2.


Becky no estaba. Se había ido. Me puse en pie para buscarla pensando que quizás no podía dormir y se había ido a dar una vuelta o algo así. Me levanté con cuidado para no despertar a la pequeña Alas y caminé por los alrededores. No la encontré.
Me dirigí al pequeño lago que había cerca de nosotros del que provenía un sonido agradable del agua al caer. Me acerqué sigilosamente hasta poder ver una figura dentro del agua. Al principio no pude distinguir si realmente era una persona o solamente se trataba de una mala pasada de mi imaginación. Al constatar que era una figura femenina me acerqué más. Estaba a punto de llamarla, pero aquella imagen me dejó cautivado por completo. Sus castaños cabellos le caían pegándosele en la espalda mojada, su piel se teñía de un reflejo azulado. Me estaba dando la espalda. Se hundió en el agua y volvió a salir. Sus cabellos dejaron al descubierto su hombro derecho en el que pude contemplar una mancha negra. Me acerqué un poco más para intentar distinguir aquella mancha y me escondí tras unos arbustos. Cuando estaba lo suficientemente cerca agucé la vista y entorné los ojos.
-¡Dios Mío!- dije en voz baja.
En su hombro derecho llevaba tatuado el símbolo de la luna con la estrella, en negro, pero perfectamente visible. Saqué el colgante de mi bolsillo para poder verlo mejor y lo comparé poco a poco con su hombro. Guardé nuevamente el colgante, triste y sintiéndome un poco traicionado. Me senté detrás de los arbustos. Becky se giró y miró en mi dirección, pero no encontró nada. Agarré nuevamente entre mis manos el collar y lo acaricié con la yema de mis dedos. Me puse las manos en la cabeza enredando el collar en mi pelo para intentar pensar, pero fue imposible, aquella imagen de su hombro no me abandonaba.
-No me puede haber engañado…- pensé.

Holaa!!! Bueno pues hoy os traigo otros retazos, ya sabeis. Ahora estoy con un proyecto que va en serio, así que no subiré más historias largas de momento. Espero que os guste, en otra ocasión he subido otro retazo de ésta misma historia. Que paséis todos una muy buena semana. Besitoss!!!!

martes 8 de septiembre de 2009

La Princesa y... ¿Mariposas Azules?: Retazos.


Cuenta una antigua leyenda que desde el comienzo de los días ha existido una mariposa que vela por nosotros. Se cuenta que la mariposa viaja a todos los países en todas las direcciones, ayudando a los descarriados y colocándolos nuevamente en su lugar. La leyenda cuenta que un día, un hermoso día de verano, encontró encerrada en una torre de Palacio a una bella princesa que suspiraba por un amor perdido. La mariposa decidió ayudar a la joven adoptando su tan deseada forma humana, convirtiéndose en la mujer más bella jamás vista transformando el color azul intenso de sus alas en sus ojos, sin saber que aquella acción haría de su vida, antes un soplo de brisa, una pesadilla, sin saber cuáles serían las crueles consecuencias…


* * *
En el campo reinaba el silencio. Algún que otro pajarito cantaba de buena mañana, la brisa peinaba las hojas de los árboles, algunas ramas se asomaban en los cultivos. El joven Airon segaba los campos y recogía los cultivos en una mañana de intenso calor. Se irguió y miró hacia el cielo, se secó el sudor de la frente y suspiró. Dirigió su mirada entonces hacia la torre del castillo de los reyes, donde se escondía una hermosa princesa de cabellos dorados. Suspiró nuevamente y siguió con su trabajo. Una brisa hizo que se le escapara el sombrero de paja de su cabeza. Lo siguió con la mirada, pensando que era el último que le quedaba y corrió tras de él.

* * *
Entre la multitud del pueblo, aquella mañana calurosa y soleada, se desplazaba una mariposa. Revoloteaba entre los cabellos de las señoras y era atacada por algunas manos rabiosas. Algunas personas se giraban a contemplar el hermoso color azul del animal, otras simplemente le daban manotazos para que desapareciera de su vista. Así podía saber quién estaba de buen humor aquella mañana y quién no. Su trabajo de cada mañana estaba a punto de finalizar, cuando oyó un llanto proveniente de algún lugar recóndito. Intentó descubrir de donde venía, pero se desvaneció poco a poco.

* * *
El cepillo se deslizaba por los cabellos dorados de la joven princesa Lusha. Mientras miraba al espejo su reflejo triste y solitario, lloraba de impotencia ante la decisión de su padre. Encerrada en aquella torre de la que no podía salir, pero a la que nadie podía acceder. Agarró la fina diadema de plata con piedrecitas entre sus finos dedos y la sopesó. Se secó la última lágrima que cayó por su retina y se colocó la diadema delicadamente en el pelo. Se miró al espejo, aun triste, pero decidida a no sufrir más, aunque fuera inevitable.

Holaa!!! Bueno pues ya estoy de vuelta en casita, así que ahora las publicaciones serán un poquito más regulares. O por lo menos intentaré que así sea. Pues nada, que espero que disfrutéis de lo poco que (por lo menos a los estudiantes) nos quedan. Besitoss!!!